La pasta que no sabías que necesitabas.
Cremosa, fresca y con burrata… lo demás sobra.
Pasta primavera
Preparación
Cuece la pasta que más te guste en abundante agua con sal. No tires el agua de la cocción porque va a ser la clave para la salsa.
En una sartén salteamos trocitos de calabacín, espárragos verdes y ajito en aceite de oliva. Cuando estén, añadimos los guisantes.
Echamos la pasta cocida con un poco de agua de la cocción y abundante parmesano, ralladura y zumo de limón hasta ligar la salsita.
Salpimienta al gusto y sírvelo con burrata y albahaca… otro nivel.